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Una seña de identidad central de los colegios de FUHEM es la apuesta por la educación ecosocial. Esto lo abordamos de maneras muy diferentes, pero entre ellas destacan los proyectos protagonizados por el alumnado encaminados transformar nuestras sociedades en comunidades justas, democráticas y sostenibles.

El 11 de octubre organizamos un encuentro de las chicas y chicos de ESO y bachillerato que el curso anterior estuvieron impulsando algunos de esos proyectos. El encuentro congregó a unas 90 personas de Hipatia, Lourdes y Montserrat.

El intercambio de experiencias se organizó por temáticas. Una primera fueron proyectos que persiguen la mejora ambiental. Entre ellos estuvo la campaña “Residuo Cero” de Hipatia en la que, mediante juegos muy entretenidos, el grupo “Ecolegas” sensibiliza al conjunto del centro sobre la importancia del reciclaje.

“Un pueblo con una economía sostenible” es un proyecto de 4º de ESO de Montserrat en el que el alumnado ha estudiado detalladamente todo lo que necesitaría un pueblo concreto de Valencia para ser sostenible. Además, ha hecho incluso la investigación de lo que costarían las inversiones.

Los almuerzos en Hipatia se han modificado profundamente gracias a “Biopack. Desayunos saludables, sostenibles e inclusivos”. Ahora, todo el alumnado tiene disponible un tentempié saludable, ecológico y barato. Está siendo un exitazo en los recreos. La explicación se convirtió en práctica, cuando en el descanso el alumnado degustó algunos alimentos elaborados por las chicas y chicos de FP de Cocina y Restauración cocinados con esos criterios.

La segunda de las temáticas giró alrededor de experiencias que se solidarizan con experiencias lejanas. El colegio Lourdes presentó el consolidado proyecto (llevan ya tres cursos de trabajo) de solidaridad con las y los refugiados sirios. Un proyecto que están empezando a extender a otros territorios, como el Sahara Occidental.

Desde Montserrat, “La Marcha Reto” volvió a mostrar cómo conjugar la educación física, el disfrute de la naturaleza y el apoyo a un proyecto escogido por el alumnado. Esta marcha que se hace desde hace ya muchos años por la Sierra de Guadarrama recauda una importante suma para distintos proyectos solidarios.

El alumnado que el curso pasado estuvo en 1º de bachillerato en Montserrat organizó su viaje de fin de curso a Cádiz. Allí conocieron de primera mano el trabajo de Algeciras Acoge y se sensibilizaron sobre las condiciones y motivaciones de las personas migrantes. Todo ello les sirvió para reflexionar sobre la calidad de nuestro sistema democrático.

La solidaridad no es solo con lo lejano, sino también con las personas más cercanas. Un proyecto en este sentido es el del voluntariado de apoyo escolar por las tardes de Lourdes, en el que es el alumnado de los cursos de la ESO el que ayuda al de primaria en sus tareas escolares. En este proyecto, no solo se han producido aprendizajes entre el personal más menudo, sino que el mayor ha repasado muchos contenidos algo olvidados y valorado las dificultades de enseñar.

Tanto en Hipatia como en Lourdes están funcionando programas de mediación escolar en los que el alumnado es el protagonista. Primero se forma sobre cómo prevenir conflictos, mediar en ellos y acoger a sus compañeras y compañeros. Después, pone en práctica esos aprendizajes y se convierte en referente.

En Hipatia se han reconceptualizado los viajes de fin de curso de 1º, 2º y 3º de ESO para convertirse en viajes de aprendizaje y servicio. Así, el curso pasado estuvieron en Galicia, Cantabria y La Rioja limpiando playas y repoblando terrenos quemados. Estos aprendizajes los han enlazado con el currículo formal. El resultado han sido viajes más placenteros, significativos y… baratos.

El cuarto bloque fue el de transformación de espacios, porque los espacios también educan, y mucho. En Lourdes han modificado el patio de infantil, primaria y secundaria para convertirlo en un espacio polifuncional que se adapte a la diversidad del alumnado. Y lo han hecho con su participación activa, desde el diseño hasta la ejecución.

Además de los patios han revivido el huerto escolar. Ahora es un espacio de aprendizaje no solo de técnicas agronómicas, sino de los contenidos correspondientes a muchas asignaturas. El huerto se ha convertido en un aula viva de matemáticas, geografía o lengua. Un proyecto muy similar se está desarrollando en Montserrat.

El último área que se abordó fue el de feminismo, que resultó ser la que más interés despertó entre el alumnado, con un aula abarrotada de personas deseando aportar y escuchar. Se explicó el trabajo del grupo “Atenea” de Montserrat y también del intenso trabajo alrededor del 8M y la huelga de mujeres de ese día en Lourdes.

Y todo ello fue seguido atentamente por las Ecolegas de Hipatia de Primaria, que hicieron de reporteras del encuentro, lo que plasmarán en un artículo y un programa de radio.

Al cierre de la sesión todo eran sonrisas, ganas de volver a mezclarse y, sobre todo, de seguir construyendo otro mundo.

 

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